18 octubre 2006

Un día "normal"

Arranca un nuevo día en la ciudad de Córdoba, ya la gente que madruga está dando vueltas desde hace rato. Pero yo todavía no me desperté, es que el radio reloj no sonó, a causa de un corte de luz en mitad de la noche... y que querés, si ahora hacen paro a cualquier hora. Para colmo, el despertador se quedó sin pilas ayer (el almacenero me dijo que por más que cada una salía $0,50, me durarían mucho tiempo).

La cuestión es que estoy llegando tarde al laburo. Me levanto a las apuradas e intento hacer todo en 30 segundos. Prendo el televisor para ver el estado del tiempo y me desanimo, no a causa del clima de mierda de afuera, sino por ver la cara de Jorge Cuadrado en ayunas... Me sirvo un vaso con agua y me lo tomo. Me pregunto: ¿desde cuando esto tiene gusto a cenizas? ¿o el agua potable viene saborizada?. No me queda otra que escupir lo que hay en mi boca y salir a las corridas.

Doblo en la esquina y quiero cruzar la calle, pero la lluvia la convirtió en un río que va de orilla a vereda (en este caso, son sinónimos). Así que me tengo que mojar hasta cerca de las rodillas (y... muy alto no soy...), cruzar la avenida y rogar tener buena memoria sobre la ubicación de las bocas de tormenta.

Por suerte llego a mi lugar de trabajo y me dispongo a seguir con lo que estaba haciendo ayer... por suerte dije?... no se como, pero nada se había guardado. Aunque yo estaba seguro de haberlo hecho antes de que la hija de mi jefe llegara y se pusiera a tocar la tecla "ESC" mientras apretaba la de "POWER" de la compu. En fin, parece que perdí todo, así que a empezar de nuevo...

Llega el mediodía y tengo que salir disparado asi almuerzo a toda velocidad y salgo para la facultad. Como los canales de cable no se ven (por el temporal), el televisor sigue en Canal 12. Las noticias te tiran abajo, pero solo escuchar la dupla que conforman Gustavo Tobi y Fabiana Dal Prá te seca las bolas. Decí que había pescado para comer, comida que no me gusta para nada pero que continuan preparando, lo cual me sirvió de excusa para levantarme de la mesa y preparame para salir.

A toda velocidad llego al kiosco a comprar cospeles, pero no me quiere vender el Caracúlico del kioskero porque no tiene para darme vuelto de $10!!!. Mientras camino a la parada del colectivo, voy rogando que los choferes no estén de paro "sorpresivo"...

En este momento es cuando empiezo a sospechar que este va a ser un día de mierda...

(continuará... o es mejor que no continue?)